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jueves, 27 de marzo de 2014

martes, 11 de febrero de 2014

Héroes mañaneros

Te dormiste tarde, pasada la medianoche. Tenés que despertarte muy muy temprano porque hoy empezás a trabajar de nuevo. Dormiste apenas casi 5 horas. Suena el despertador y te das cuenta de que la noche se te hizo cortísima. No vas a poder salir de la cama. La gata se mulle y te mira con un reojo entrecerrado. Te incorporás y camino al baño, a tientas, encendés la radio. Lo de siempre. Aunque hoy algo cambia. Empiezan los primeros acordes. En realidad el sonido característico y la batería inmediata que acompaña. Ahí va de nuevo. La canción salvadora de la mañana. A partir de acá, todo lo hacés cantando y moviendo el cuerpo. Vas despertando. No es lo mismo si ponés vos el tema, que la radio decida por vos es sublime. El día ya está pagado.

somos nada
y nada puede lastimarnos
creerás que miento
como esa vez
podemos cuidarnos
alguna vez
seríamos héroes
 Héroes. Fricción
(clic)

jueves, 23 de enero de 2014

Eureka

No es una palabra mágica. No es la política. No es la religión. Ni la vida en Marte. Tampoco la filosofía. O la matemática. No es la física, ni la química. No es el verbo. Ni siquiera la verdad. No es el ciberespacio. Ni la teoría del secreto. No es google. No son las abstracciones. Ni las grandes ideas. O pagar con débito. No son los presagios. Tampoco la astrología. No es la paz, ni la guerra nuclear. No es empezar de nuevo. No es ni remotamente un estallido. Tampoco las catástrofes naturales. No el avance tecnológico. No es la ciencia. Ni la fe. No los vicios. Tampoco el sexo. O los implantes cyborgs. No es el cine, ni sus estrellas. No es la meditación. Ni el reciclado. No es la pintura. Me atrevo a reconocer que ni siquiera la literatura. Nada por el estilo. Lo único capaz de salvarnos es la música. Sí. Sólo eso. La música.

jueves, 14 de noviembre de 2013

Rapto

"Somos hijos del rigor
más la cuerda aprieta el cuello
más perverso es el consuelo.
Un morbo que crece,
crece, crece hasta el cielo.
Quedate"
                            (Gustavo Cerati)
                                      (clic)

miércoles, 2 de octubre de 2013

Let the music do the talking

No sé si la vida es la complicada, a veces es el irónico timing que se nos mata de risa en las propias narices.

House of cards. Radiohead
I don’t wanna be your friend
I just wanna be your lover
No matter how it ends
No matter how it starts
Forget about your house of cards
And I’ll do mine
Forget about your house of cards
And I’ll do mine
Fall off the table and get swept under

Denial, denial

The infrastructure will collapse
From voltage spikes
Put your keys in the bowl
Kiss your husband goodnight

Denial, denial
Denial, denial
(Your ears should be burning)
Denial, denial
(Your ears should be burning)

domingo, 15 de septiembre de 2013

Muy domingo

Escuchar Drexler un domingo lluvioso puede ser contraproducente, o tal vez a última hora alguien toque el timbre sólo para abrazarte y así dar por tierra con eso de que el tiempo todo lo cura.
Tengo tu voz,
tengo tu tos,
oigo tu canto en el mío.
Rumbos paralelos,
dos anzuelos
en un mismo río.
Vamos al mar,
vamos a dar
cuerda a antiguas vitrolas.
Vamos pedaleando
contra el viento,
detrás de las olas.
Tengo una canción
para mostrarte,
tal vez cuando vaya...
Tengo tu sonrisa
en un rincón
de mi salvapantallas.
Años atrás
de pronto la casa
se llenó de canciones.
Músicas y versos
que brotaban
desde tantos rincones.
Vamos al mar,
vamos a dar
guerra con cuatro guitarras.
Vamos pedaleando
contra el tiempo,
soltando amarras.
Brindo por las veces
que perdimos
las mismas batallas.
 

(clic en el título) 

jueves, 25 de julio de 2013

En directo

Fue extenso el repertorio anoche y el nudo en la garganta apareció con estos acordes... a quien le sirva, súmese al viaje... yo aún no me pude bajar.

Cuántas cosas. Las Pelotas
 (clic en el título)
La noche me recuerda que el día es pasado
y pienso cuántas cosas salieron bien...
Cómo me gustaría poder frenar el tiempo
en el preciso instante que sos feliz.

Cuántas veces soñás,
cuántas cosas serán verdad
hoy es un día bueno, no sé cómo decirlo bien.

Qué lindo es ver la luna después de la tormenta,
los rayos te atraviesan, no puedo hablar.
Te juro que si al hombre le hubieran dado alas,
iría al fin del mundo, solo con vos.

Cuántas veces soñás
cuántas cosas serán verdad
hoy es un día bueno, no sé cómo decirlo bien.

martes, 9 de julio de 2013

Rotas cadenas

Sabio diccionario dice:
Patria. n.f. 1. Nación propia, con la suma de cosas materiales e inmateriales, pasadas, presentes y futuras que cautivan la amorosa adhesión de los patriotas. // 2. f. Tierra natal o adoptiva ordenada como nación, a la que se siente ligado el ser humano por vínculos jurídicos, históricos y afectivos.
Patriota. n. m. y f. Persona que tiene amor a su patria y procura todo su bien. 
Nación. 1. f. Conjunto de los habitantes de un país regido por el mismo gobierno. // 3. f. Conjunto de personas de un mismo origen y que generalmente hablan un mismo idioma y tienen una tradición común. // 4. n. f. Comunidad humana caracterizada por la conciencia de su identidad histórica o cultural, y generalmente por la unidad lingüística.
  
Obsérvense las expresiones "suma", "pasadas, presentes y futuras", "amorosa adhesión", "adoptiva", "vínculo afectivo", "procura todo su bien", "conjunto", "tradición común", "comunidad". Nos estamos olvidando de estos términos, y nos están ayudando a olvidarlos cada día más. Cuando arremete la confusión, es bueno abrir el diccionario e ir a la fuente más primaria para desde allí comenzar a significar...


La rebelde. Palo y la Hermandad
(clic en el título, leer con su 
música, si no pierde su encanto)

Selva de la luna
se hace presente en invierno.
En la pampa viene el sueño marchando.
El desfile de la estela de los muertos.

El inglés es la ley
duerme ya el burgués.

Una vez cuna de cielos abiertos.
Hoy huella de muerte sin sentido
y sin honor del asesino.
Canto de la pampa envenenada
de la pampa mansillada del dolor y la pasión
austera y europea.

Esa especie tan colgada 
de los huevos de la corona británica.

Y el campo cuidador de las estrellas
ahogado con la furia de su voz.
Mirando para atrás
veo caminos negros sobre el mar.

El inglés es la ley 
duerme ya el burgués.

lunes, 10 de junio de 2013

Palito bombón...

Él está al borde todo el tiempo. Al borde de desafinar. Al borde del ridículo. Al borde de la obviedad. Al borde del lime o de desarmarse en un movimiento. Tengo en mis manos su último disco, lo escucho y presto atención a algunas frases que se me van metiendo. Suena un tema cuya primera estrofa parece escrita por un niño de 9 años descubriendo el amor y tres versos más abajo irrumpe un acopio de imágenes nada infantiles, tan simples y tan despojadas de todo ornamento que logran conmoverme. Debe ser por eso que aún lo escucho, para convencerme de que esa simplicidad en la vida todavía es posible... O simplemente estoy ovulando.

y si vienes por aquí estaremos frente a frente
y tus manos tomaré al besarnos de repente
y pasado y porvenir se reducen al presente
y sufrir o ser feliz, dos caras la misma suerte

miércoles, 22 de mayo de 2013

Ojo, menina não é tão fácil

Debería haberme dado cuenta cuando le vi el pulóver peruano. Me rectifico: mi sexto sentido se dio cuenta en el preciso instante en que vi el pulóver peruano, pero mis sentidos más primarios hicieron mutis por el foro. Ahora supongo que actuaron así para no ser cómplices de que yo rechazara a un muchacho por una prenda de vestir.
Todo comenzó con el cumpleaños del novio de una amiga. Y ahí están los problemas, en los cumpleaños. ¿Para qué hay que ir a los cumpleaños de la gente me pregunto yo? Porque el tema es éste, yo te voy al cumpleaños del novio tuyo, pero me da como una rotura en la ingle que siempre sea igual. Quiero decir, una reunión plagada de parejas, donde todo viene de a dos. Pero, en fin, esta vez creí que sería distinto dado que el festejo se celebraba en un bar nocturno. Qué sé yo... lugar neutral tal vez... En fin, ahí estaba yo, en una mesa de bar, rodeada de cinco parejas muy bien constituidas. Que mirá lo que hizo esta ayer, que no sabés lo que es dormir con este que ronca, que la zaranga vestida de mono. En medio de ese despliegue de felicidad concubinal, aparece por sorpresa el amigo colgado del novio cumpleañero. Saludo general, comentarios de cuánto hace que no nos vemos y acomodarse en la silla justo frente a mí, fue todo uno. Charla va, charla viene y la clara situación de estar yo sola con ese otro solo, enfrentados tomando amargo Campari. Esas escenas son incómodas al hartazgo, es como la obligación lisa y llana de establecer un lazo con ese otro que está en las mismas condiciones que una, en ese tiempo y en ese lugar. Es decir, vos estás sola, él está solo, se sientan enfrentados y nos dejan de romper las pelotas a todos con esta costumbre de generar la disparidad en la reunión. Las charlas se sucedieron y, por razones de proximidad, el joven en cuestión devino mi receptor constante. En determinado momento, el susodicho ofrece degustar su bebida al público presente, y ante el no gracias de todos, me mira a mí y me dice con cara picarona: “Vos ya sabés, no tenés que pedir permiso”. Claramente, sabía en lo que terminaría todo. Confieso que mi actitud era totalmente la de una ameba. Me daba lo mismo una cebolla, una plasticola, un cardan doble, un pibe que me diera bola, un Cynar o irme a dormir con medias en los pies. Muy bien, la fiesta fue llegando a su fin, los invitados comenzaron a desplegarse, y yo quedé con la pareja anfitriona y el pulóver peruano en la puerta del bar, mientras el muchacho esbozaba que mi casa quedaba a unas pocas cuadras pasando la suya, con lo que se ofrecía a alcanzarme. Traducido en mi idioma eso era lo más parecido a enrosque nocturno desenfrenado. Yo quería llegar a mi casa y no pretendía nada más. No porque el joven estuviera fuera de mi gusto sino porque yo experimentaba un estado “ni”, propio de las desilusiones que cada vez desilusionan menos. Volviendo a la vereda, ahí estaba él, ahí yo y la expectativa ajena. Yo quería irme a dormir, y ahorrarme el viaje de vuelta en bondi a las 3 de la mañana. Pensar que hay minas que garchan por un departamento dos ambientes, y yo me vendo por una arrimada al barrio. Triste. Me desplomé en el asiento del acompañante y me dejé llevar. Él hablaba, yo asentía y decía cosas poco interesantes, y en un momento (lo juro, y no es motivo de orgullo) me sobrevino la idea de que justo había pasado por la depiladora. Es vergonzante que una considere acostarse con alguien simplemente para aprovechar la tira de cola que se hizo horas más temprano. Una cosa de locos. Cuando una era más joven e ilusa, se daba el motivo sexual y venían a la mente las condiciones no potables de la zona pélvica. Ahora, ya más grande y con un hastío importante viene la idea de: “Ya que estoy depilada podría ejercitar la totora”. Indignante, ¿no? Pero cierto.
En resumidas cuentas, el joven llegó a entrar en casa para tomar un simple café, había quedado en el aire una especie de propuesta de su parte la cual no llegué a aceptar claramente. Conversación, café y demases, y yo que noto un cierto relax, una cierta química en la charla que espolean mi amebización. Y bien, en eso estaba mi cabeza cuando me levanto para cambiar la música, y como una anfitriona generosa le pregunto al joven qué quería escuchar. Voy a cambiar la música, de qué tenés ganas... Y el pulóver peruano pronuncia la respuesta menos adecuada. ¿Qué tenés ganas de escuchar? Digo yo. Y él responde: ¿Tenés algo de Chico Buarque? Ufff. La vida pasando frente a mí en un segundo: pulóver peruano, revolución bolchevique, remera del Che y olor a pachuli. ¡Chico Buarque! ¡Me ahorco de un bostezo! ¡El pibe quiere escuchar Chico Buarque! El nombre solo ya es un suicidio en masa, imaginate los primeros acordes acompañados de ese canto portugués que me pone los pelos del codo con efecto frizz. Aparte el tipo pronuncia amantesh, delirantesh, embriagadosh, inflizesh... y el sonido final es la ye de Yolanda, ¿ok? No podés pretender coger con Chico Buarque de soundtrak. Mirá que es un poco difícil quitarme las ganas una vez que tomo envión, ¿eh? Te digo algo: le puse onda, me fumé el cumple, el chichoneo disimulado, te senté en casa, casi que me convencés para ter relações sexuais, ahora te pido por favor que aunque sea no la arruines con la trova brasileña, ni con la cubana, ni chilena, ni todo ese hippismo del orto que ya-pa-só-de-mo-da. Lindo mío, estamos en el siglo XXI, tenemos locales de Starbucks y veganos de plástico reciclado, mi a-mor. Obvio que no tengo Buarque, a lo sumo un mp3 de Silvio que quedó de mi adolescencia agónica y ni sé dónde puede estar. Así que opté por Ramones, por ejemplo, y empecé a bostezar un “Uy, estoy muerta”, y taza taza cada uno para su casa. Y esto es interesante porque pude notar que, con el tiempo, la selección se hace más permisiva, una ya intima con gente que antes ni entraba como opción. Y a veces la sensación es que una se termina acostando con cualquiera, como una cosa así medio arbitraria, como que todo viene bien. Sin embargo, no debo temer dado que este pequeño mal gusto musical ajeno demostró mi límite. No fue el pulóver peruano, eso habría sido discriminación prejuiciosa imperdonable, sino que fue el gusto musical. Ese que denota todo un bagaje de forma de vida e idiosincrasia que para los veinte años neohippies está bien, pero pasando los treinta ya hay que replantear un poco. Esa es mi kriptonita, ahí está la excusa para seguir virgen hasta el matrimonio.

martes, 29 de enero de 2013

Resurrección

"Parece un desierto la ciudad,
ya es hora de resucitar
mañana ya verás...
van a crecernos alas".
                             Massacre

(clic en el enlace para escuchar)

lunes, 15 de octubre de 2012

Subjuntivo

Es como el "ma sí". Es algo como eso. Tirar la chancleta. Dejar de pensar si tal vez, qué será, a ver si todavía. No buscar la engañosa seguridad. Soltarse del borde sin que importe hacer pie. A lo sumo se flota. Dejarse caer de culo en medio de la pista de hielo. Evitar imaginar la respuesta antes de hacer la pregunta. Decir que sí. Pensar que esta vez se da. Pasarse una parada. Que se dé cuenta. Perder el control. Ser obvia. Hacerlo porque sí. Dejar el cuadro torcido. Largar la cuerda. Abandonar el libro a la mitad. Dar el salto. Asumir el riesgo. Bajar la guardia. Decir "y qué". Pisar el palito. Que sea... y que venga lo que quiera.


Y si te preguntabas
dónde estaba la suerte
después. ¿Dónde estarías,
después?
Danos la forma
después, danos las armas
y así que sea.
 La forma de la pendiente
se mueve igual que vos
si intentas saltar la
piedra mojada, te podrás caer.
Que venga lo que quiera
que sea así. Que venga lo
que quiera, que sea.
Y si te preguntabas
dónde estaba la suerte
después. ¿Dónde estarías?
Teniendo tanto miedo de
hacerlo, siempre habrá  que cargar
el tonel.
La forma de la pendiente
se mueve igual que vos
si intentas saltar la
piedra mojada, te podrás caer.
Que venga lo que quiera
que sea así. Que venga lo
que quiera, que sea.


(clic en el título para escuchar)

lunes, 13 de agosto de 2012

Relecturas

Hoy me tocó encontrarte por la calle. Fue hoy, no otro día. Recién hoy y después de tanto tiempo. Y claro, parece que la vida se encarga de hacerlo en el momento preciso, en el instante exacto. Ni antes, ni después. No sé si fue bueno o malo. Creo que fue la nada. Caí en la cuenta de que el recuerdo hace trampa, y que el paso del tiempo le juega muy a favor. Juntos pintan las situaciones pasadas de colores gratos, cuando tal vez son sólo simples postales en blanco y negro. La distancia cura lo que en su momento fue insoportable de digerir, y vos en esos flashes parecés inofensivo. Pensar que me quedé con tantas cosas que decirte, con todo por decir, porque nunca te dije nada en realidad. Ese silencio vino más tarde a cobrar intereses, y costó bastante pero la deuda quedó saldada. Claro que nunca pudiste enterarte. Y resulta que hoy te vi, y me dijiste que yo no había cambiado nada, que me mantenía igual y me preguntaste qué era de mi vida. Y yo te miré, y fue llamativo advertir que no teníamos nada en común, y por primera vez vi claramente que nunca lo habíamos tenido. Y volviste a decir que era increíble que yo no había cambiado para nada. Y yo sólo atiné a confirmar cuánto te estabas equivocando. Ahí mismo, cuando me di vuelta para seguir mi camino, sonó en mi mente la canción exacta.



Te extraño en las tardes
quizás no es amor
lo que me hace buscarte.
Las decisiones
siempre llegan tarde,
las piezas que quedan
jamás encajan.
Viajando en la luz,
te quiero abrazar,
un beso perfecto,
envuelto en los sueños
de inútiles noches.
Confusos recuerdos,
colores santos.
Quizás no es amor.
Yo sé muy bien
jamás me entendiste
y no lo pretendo.
Dulce es este viento
sopla en mi corazón,
arrastra olvidos
y no regresan.
Quizás no es amor.
Cambiar las palabras
mejor no jurar
promesas erradas.
Cambiar las palabras,
quizás no es amor.
Colores santos… 
(clic en el título para escuchar)

sábado, 30 de junio de 2012

Rojo

Creo que voy a dejar de escribir para darles la palabra a aquellos que se expresan de manera tan preciosa y exacta...
Hace tiempo atrás. Lucas Martí
(clic en el título)
Hace tiempo atrás, no quisieras ver toda esa maldad esparciéndose, rojo en las ventanas, rojo del dolor, quién iba a esperar entre tanto el rojo de un amor. No fue en libertad que me sacudió ese amor rapaz que me desveló, cada acción en grupo cada día en vos, no sé si luché si recuerdo que ganó el amor. Recuerdo el puente donde te vi fumar, ya no existe más. Aquel espacio que nos prestó un lugar ya no existe más. Ya ni preguntes por tu amor, todo pudo más que yo, mi alma y mi historia esperan más de un cuerpo, es que creo acordarme la misión, ocultar información, fuimos tan buenos que oculté hasta el sueño de estar unidos. Ya no hay rendición, nueva posición, lo excluido escapa a los dos, puedo ver de nuevo, estar a tiempo, entramos por los puertos del Demonio. Seguí creyendo en esto como un tonto, llegué a matar a otros y olvidarlos. La guerra fue tortura y salvación. Quiero navegar solos vos y yo, sin querer quemar, sin querer traición, cada beso tuyo, mi respiración, no sé si maté si recuerdo que mataste vos. Todo no recuerdo, si recuerdo que mataste vos, poco lo recuerdo, si recuerdo que mataste vos.

jueves, 17 de mayo de 2012

El amor hecho canción

6.30 am. Alarma. Despierto. Me estiro. Me levanto. Enciendo radio. Cepillo de dientes en mano y suena esto... Ahí mismo, a las 6.35 am y aún adormilada, tengo la certeza de que el amor existe (suspiros)...


Come sail your ships around me
and burn your bridges down
We make a little history baby
every time you come around
Come loose your dogs upon me
and let your hair hang down
You are a little mystery to me
every time you come around
We talk about it all night long
we define our moral ground
But when I crawl into your arms
everything comes tumbling down
Come sail your ships around me
and burn your bridges down
We make a little history baby
every time you come around
Your face has fallen sad now
for you know the time is nigh
When I must remove your wings
and you, you must try to fly
Come sail your ships around me
and burn your bridges down
We make a little history baby
every time you come around
Come loose your dogs upon me
and let your hair hang down
You are a little mystery to me
every time you come around


(clic en el título para escuchar)

sábado, 3 de marzo de 2012

The dark side of the punk

A mí Morfeo me musicaliza los sueños. 
Anoche eligió esta canción.
Sublime...


She's a little lost girl in her own little world
She looks so happy but she seems so sad
ah ah oh yea oh oh oh yea
She's a little lost girl in her own little world
I'd like to help her I'd like to try
ah ah oh yea oh oh oh yea
She talks to birds she talks to angels
she talks to trees she talks to bees
She don't talk to me
Talks to the rainbows and to the seas
she talks to the trees
She don't talk to me
Don't talk to me
You know she drives me outta my mind
You know she drives me outta my head
She talks to birds ...
She's a little lost girl...


(clic en el título para escuchar)

miércoles, 11 de enero de 2012

María Magdalena

El otro día me hicieron leer y analizar una canción cuya letra era un bochorno. De mal gusto, explícita, horrorosa. Tenía frases del estilo "te gusta hacerlo con la luz apagada", "susurrando", "me rasguñás la espalda y te vas", "me mordés los labios". Ante mi opinión: "Esto a mí no me gusta", me quisieron explicar que la banda estaba compuesta por muchachos jóvenes y que era una letra apasionada y reflejaba las relaciones fogosas de hoy día, de ahí que su lenguaje fuera tan directo. Obviamente, mi comentario poco feliz quedó como una postura totalmente moralista de mi parte. Tooodo el mundo pensó que yo tenía problemitas con lo apasionado, fogoso y obsceno (con la porquería del seso, ¿vio?), y que realmente prefería a un Nicola di Bari. Entonces –a los dos días– la persona responsable, mirándome triunfante, extrajo una copia de una canción de Eros Ramazzotti... ¿qué te puedo decir acá? Pobre, creyó que como era metafórica y empalagosa, yo me iba a sentir más cómoda. Y, como hace rato ya desistí de explicarme ante el mundo (no iba a comenzar a nombrar Closer de NIN, Evidence de Manson o Corrupt de Depeche), cerré el pico y me adentré en la maravillosa obviedad del romance. En suma, quedé como una chupa cirio, moralista: eto-caca-culo. Por ello, entonces, ya que existe este espacio de catarsis, aclaro que no tengo ningún tipo de problema con lo pasional; al contrario, me maravilla, pero lo hace aún más la calidad utilizada para describirlo. De aquí que transcriba el tema que se me vino a la mente ese fatídico día en que fui elevada a la categoría de vestal... Pasen y lean.

Toma algo de más para descansar.
Tal vez sin tiempo descansar.
Por la boca dame olor. Por el vientre un aguijón.
Estalla sensación, a fuego firme,
frente a mi pecho al suelo cae, cae ciega.
Firmes frente a mí tus piernas firmes en el suelo.
Lágrima quieta como un puño retorciendo.
Tu silueta te pide más, dame más, algo más...
Gozás querida cuando te salpica la herida.
Gozás querida cuando te sangra la herida.
Gozás, gozás tal vez aún más si ves la hebilla.
Gozás, gozás.

(clic en el título para escuchar)