Rosarino. Juro que estaba durmiendo así. |
martes, 26 de febrero de 2013
martes, 29 de enero de 2013
Resurrección
"Parece un desierto la ciudad,
ya es hora de resucitar
mañana ya verás...
van a crecernos alas".
viernes, 28 de diciembre de 2012
Volver
Qué
bueno es volver, qué bien se siente. Pero no volver con el rabo
entre las piernas. Volver cabizbaja. Volver masticando odio. O
altanera y superada. Volver abatida, buscando la trinchera a prueba
de vida o la frazada para esconderse a llorar. No. Qué bien se
siente volver después de la incertidumbre, luego de no reconocerse,
de mirarse de reojo, extrañada. Volver después del fastidio, del
llanto por razón ninguna. Se siente bien haber vuelto. Después de
masticar veneno y de elegir callar. Luego de haber pisado con cuidado
y de haber encarado los días de la manera más autómata posible. O
de haber dejado que el perfil bajo camine por una. Después de no
haber tenido nada que decir. Ni de empacharse con distracciones.
Después de la culpa. De la inercia. Qué bueno es volver. Luego de
haberse cargado el cuerpo a la espalda y haberlo obligado a atravesar
el último tramo del calendario. Qué bueno es estar de vuelta. Con
cambios, sí, con bocetos abollados y líneas borroneadas, con
tachones y emparches. Pero una al fin. La que se había perdido en el
camino vaya a saber cuándo. La de ahora. Una al fin. Aunque nunca la
definitiva. Qué bueno es volver. Qué caprichoso el camino de
vuelta. Apelando a la templanza. Alejando la ansiedad. Teniéndose
paciencia. Ocupando el primer lugar. Qué bueno es estar de vuelta.
Ya no igual. Sin saber muy bien demasiado qué. Ni no qué. Sabiendo
lo indispensable como para haber vuelto. Mientras escribo, escucho
ruidos detrás. Miro y veo a la gata luchando con la bandita elástica
que se le fue debajo de la heladera. Me río. Y me digo qué bueno es
estar de vuelta.
lunes, 26 de noviembre de 2012
Atravesando el tiempo
"Te juro por los huesos de mi madre y de mi padre
que seguiré a tu lado, vida, hasta la oscuridad final".
Propercio. Libro II, elegía 20
"Y si el mundo se acaba
yo solo me quiero morir a tu lado".
yo solo me quiero morir a tu lado".
Vicentico. Morir a tu lado
"Te juro que si al hombre, le hubieran dado alas
iría al fin del mundo, solo con vos".
iría al fin del mundo, solo con vos".
Las Pelotas. Cuántas cosas
"Encienden todas las luces,
y bailemos hasta que alguien cierre el lugar"
Catupecu Machu. Musas
Distantes en el tiempo, cuatro maneras simples de decir algo tan inmenso.
jueves, 15 de noviembre de 2012
domingo, 4 de noviembre de 2012
Drácula
Cada
noche se repite la escena. Y ahora que hace calor y el ventanal queda
abierto parece aún más romántica. Ella se sienta y mira a la
distancia. De espaldas a mí, sus orejas me advierten que lo está
escuchando. Un movimiento de cabeza fugaz... y lo ve. Por fin lo ve.
Pero es tan veloz que sus gestos demuestran confusión. Sí, el
chillido se escucha, y esa silueta oscura y urgente pasa de un
lado hacia otro. Supongo que se preguntará por qué no es como
los de día, que pasan suspendidos en el aire pero se dejan ver
mejor. Noto que se le acelera la respiración cada noche, al asomarse
al ventanal. Es como un encuentro amoroso a la distancia. Mira. Mueve
la cabeza para un costado. Acomoda las patas delanteras en el lugar
como impaciente. El chillido. La fugacidad. De repente, corre debajo
de la cama. Se afila las uñas en una de sus patas. Se sube y me mira como diciendo otra vez se fue lejos. Yo le devuelvo la
mirada: ya lo sé.
sábado, 27 de octubre de 2012
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